Era el verano del 2004
Ant vino por mi casa. Empezaba yo con la digitalizacion de las imágenes y la pesqué en alguna instantánea.
Cuando nos conocimos ella llevaba una reflex colgada al cuello, hacía fotos aquí y allá, nos hacía fotos. Vino a vivir conmigo y uso un trastero de cuarto oscuro para revelar sus fotos en blanco y negro. Captaba la mejor imagen que podíamos ofrecer.
Hace ya unos años que marchó a su pueblo, a lo alto del Pirineo y no nos vemos. Este verano hablé con ella por teléfono y aunque tenía intención de subir a verla fueron pasando los días y volví a Barcelona sin cumplir mi propósito.
Este recuerdo de ella puede ser que no sea en vano.
La vida nos trae y nos lleva y aquellas personas que creemos que siempre estarán allí un día nos sorprenden con su ausencia.

Meneame
del.icio.us